CHINKON

“SEIKU”: PRECEPTOS

Hacer el bien , evitar el mal, purificar el propio corazón: éstas son las enseñanzas del Buda.

Yo mismo soy mi única seguridad y mi único juez. ¿En quién confiaré sino en mi mismo?

Es verdaderamente esencial que mantenga un buen equilibrio entre mi cuerpo y mi mente.

Si uno hace el mal se mancha, si uno no hace el mal es puro. Hacer el mal o ser puro es un problema que tengo que resolver yo mismo. Nadie me puede conceder la pureza o la inocencia.

“SEIGAN”: PROMESAS

Mientras aprendemos el arte, juramos honrar al Fundador, ser leales a nuestros maestros, respetar a los adelantados y no menospreciar a los principiantes, y colaborar y ayudarnos mutuamente para crear un cielo en la tierra.

Dejamos a un lado nuestro pasado, y nos dedicamos a adiestrarnos en el arte tan sencillos y cándidos como infantes.

No practicamos solamente en nuestro propio interés, sino también para buscar la armonía con la creación entera y para servir al pueblo.

“DOKUN”: DINAMICA DEL CAMINO

El Camino de cada uno nace en el cielo.

Cuando uno encuentra su Camino, debe mantenerlo y progresar por él. Si lo pierde degenerará hacia el mal. Por eso, no debemos apartarnos del Camino en ningún momento.

Cuando el hombre nace y vive en este mundo, debe luchar para seguir su propio camino. Si su proceder es deshonroso no podrá vivir con dignidad entre el cielo y la tierra.

Si un hombre no lucha por la benevolencia, la justicia, la fidelidad, la piedad y la consideración hacia los demás, su cuerpo está en este mundo pero su corazón ha muerto: está robando su vida.

El corazón del hombre debe concordar con el Dharma. Por lo tanto si tiene un proceder deshonroso en su corazón, estará en discordancia con el Dharma.

Así todos los actos se reflejan en el Dharma.

Por tanto, si uno venera al Cielo y a la Tierra, reverencia al Dharma, respeta a sus padres y a las leyes justas, aprecia a sus maestros, vive alegremente con los suyos, se une con su pueblo, se acuerda de su familia, ayuda a resolver las dificultades y crisis de los demás, instruye a la gente según sus conocimientos, unifica su corazón y sigue el Camino, corrige sus propios excesos, abandona las ideas negativas y practica todas las cosas buenas con energía, aunque nadie lo vea, el Dharma hará sentir su aprobación, aumentando su vida, ayudando a sus descendientes, mantendrá su salud y le acordará su protección.

“RAIJAI-SHI”: PROFESIÓN DE FE Y MANIFIESTO DE RESPETO

Manifestamos nuestros respetos sinceros al Dharma, fuerza energética y eterna del universo.

Confesamos todos lo errores y culpas que hemos cometido hasta ahora cayendo en la tentación pecaminosa.

Profesamos de aquí en adelante la sagrada enseñanza de Buda apoyándonos en los tres tesoros del budismo.

¡Que nos proteja e ilumine el Buen Camino!

Traducido del japonés por el Prof. de Español Motohiko Nakagawa, 4º Dan de Shorinjikempo, de Meijo Shibu Aichi-Ken (Japón)

“SHINJO”: PROPOSITOS

Estamos agradecidos por haber recibido nuestras almas del Dharma y nuestros cuerpos de nuestros padres. Por nuestra parte, decidimos cumplir todas nuestras obligaciones para con ellos.

Amamos a todos los pueblos, y decidimos mejorar sus condiciones de vida.

Amamos la justicia, obramos de acuerdo con la moral, nos comportamos con cortesía, y decidimos ser sinceros y valientes para establecer la paz.

Estudiamos el KONGO ZEN, entrenamos cuerpo y mente, nos ayudamos y nos hacemos concesiones unos a otros, luchando para hacer un mundo mejor para todos.